18 DE MAYO · DIOS VIVE EN MI

Robert Ingerssoll, el famoso ateo, deseaba acabar con el cristianismo pues para él era una farsa. Un día, mientras viajaba en un convoy se encontró con su gran amigo, el General Lewis Wallace, quien era Gobernador del Distrito de Arizona en E.E.U.U. De esa conversación surgió el compromiso de parte de Wallace de investigar más detenidamente acerca del cristianismo, y de lo investigado poder sacar un libro que le demostrara al mundo que el cristianismo, no sólo era una farsa, sino que Jesús nunca existió y que solamente ha sido un mito. Wallace se documentó en las mejores bibliotecas de América y Europa.

Empezó a escribir el libro, que según él, acabaría de una vez y para siempre con el cristianismo. Al ir avanzando en sus escritos no pudo continuar, pues sus mismas investigaciones le demostraban que Jesucristo era tan real como lo fue Sócrates, Platón, Aristóteles y los otros personajes de la antigüedad. La historia le demostró que Jesús es lo que dijo ser.

Wallace reconoció que estaba en un craso error, no soportó más, e hincado de rodillas imploró misericordia, reconociendo a Jesucristo, no solamente como un hombre histórico, sino también como el Señor y Salvador de su vida. El material recopilado por Wallace fue condensado en la obra que lo hizo inmortal, Ben Hur.

declaracion18mayo verso18mayo