La sagacidad de satanás es cada vez peor. En el mundo se están infiltrando tendencias peligrosas, leyes culturas y filosofías disfrazadas de “pluralismo”, “diversidad”, “libertades” y “modernismo”, entre otras. Como hijos de Dios debemos comprender los tiempos que vivimos y no solo entender los tiempos sino también nuestra responsabilidad como guías espirituales. Somos atalayas; ser atalaya, significa ser vigía alguien que cuida y lo hace desde la altura de una gran torre.

Por lo anterior nuestra tarea es tener la visión adecuada para advertir a todos aquellos que son parte del propósito de Dios, para que tengan cuidado de las amenazas que intentan atacar nuestra fe y destruir nuestros principios. El atalaya debe ser valiente y celoso, no debe callar. Satanás intenta minimizar la Palabra de Dios y ridiculizar los principios establecidos en ella, pues su propósito es destruir al hombre.

Cuando se le pidió al pastor Joe Wright que hiciera la oración de apertura en el senado de Kansas todos esperaban una oración ordinaria y esto fue lo que dijo:

“Padre venimos delante de ti para pedirte que nos perdones y a buscar tu dirección y tu guía señor sabemos que tu palabra dice: malditos los que a lo bueno llaman malo y ¡eso es lo que hemos hecho!

Hemos perdido nuestro equilibrio espiritual e invertido nuestros valores. Confesamos que hemos ridiculizado la verdad absoluta de tu palabra y la hemos llamado “pluralismo moral”.

Hemos rendido culto a otros dioses y lo hemos llamado “multiculturalismo”.

Hemos convertido la perversión y la hemos llamado “estilo de vida alternativo” Hemos premiado la pereza y la hemos llamado “bienestar social” Hemos matado a nuestros hijos y lo hemos llamado “auto elección”.

Hemos dejado de disciplinar nuestros hijos y lo hemos llamado: “edificar su autoestima” y hemos contaminado los aires con lo profano y la pornografía y lo hemos llamado” libertad de expresión”.

Oh, Dios mira en lo profundo de nuestros corazones; purifícanos y líbranos de nuestros pecados, guía y bendice a estos hombres y mujeres que han sido enviados aquí por la gente de Kansas a quienes has ordenado gobernar este estado que sus decisiones nos dirijan al centro de tu voluntad. Te lo pido en el nombre de tu hijo el Salvador viviente Cristo Jesús, Amén.”

La reacción fue inmediata, un senador abandonó el recinto, tres más criticaron la oración calificándola de intolerante. Días después en su iglesia este pastor recibió mas de cinco mil llamadas, solo 47 eran de descontento. El atalaya nunca se avergüenza del evangelio no importa donde esté y con quien esté.

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16 MARZO · EL DEBER DEL ATALAYA

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