14 DE MAYO · TENGA EL SUEÑO DE DIOS

Roberto, un albanés, estaba observando su velocímetro, 120 km/h eran demasiados y aminoró la velocidad de su Volvo último modelo; en eso vio por el espejo retrovisor un vehículo que se acercaba a mucha más velocidad que la suya; una mujer estaba desmayada sobre el volante y un niño lloraba a gritos. El vehículo iba contra la cerca de cemento de la autopista; Roberto entonces tomó una decisión heroica, puso su Volvo entre ese coche y la cerca aplicando fuertemente sus frenos, ambos vehículos quedaron trabados, pero después de trescientos metros de frenada los dos autos pararon, la mujer había sufrido un desmayo diabético, y había perdido el control del carro, pero el arrojo valiente del albanés y los frenos del auto habían evitado la tragedia.

El freno que puso uno ayudó también al otro a frenar. Lo mismo ha ocurrido una infinidad de veces la fuerza y el ejemplo de uno ha sido todo lo que se ha requerido para cambiar por completo el rumbo equivocado de otro. Si ponemos freno a nuestros propios deseos, podemos ayudar a muchos, que buscan que alguien les hable con el ejemplo. Frene para que otro frene – sea buen testimonio, vida de santidad.

declaracion14mayo verso14mayo