13 DE SEPTIEMBRE · PROTEGIDOS POR DIOS

El 28 de julio de 2008, el vaquero Freddy Vest se estaba preparando para su cuarta corrida en un rodeo en Graham, Texas, cuando se cayó de su caballo. Murió antes de tocar el suelo de un paro cardíaco. Un amigo corrió a su lado, colocó su mano debajo de la cabeza de Freddy y comenzó a orar. Un bombero experimentado empezó a administrarle resucitación cardiopulmonar y a orar mientras comprimía el pecho de Freddy. El amigo le pidió a todo el mundo que orara, y se podía escuchar a la gente orando a su alrededor.

Muy pronto aquel estadio se convirtió en una especie de santuario, y Freddy estaba en el altar. No respondía. 45 minutos después, una ambulancia lo llevaba al hospital y de camino, su corazón comenzó a latir otra vez. Resulta que Freddy vio las oraciones de las personas. “Yo estaba con el Señor”, recuerda. Él describe un sentimiento de amor, más amor de lo que alguien pueda imaginar. Él se acuerda de haber sentido una paz perfecta.

“Dios me permitió ver las oraciones que se elevaban por mí. Comenzó con un rayo de luz. Y luego dos rayos de luz, y tres. Y entonces vi diez. Y luego había cientos, y luego había miles de rayos de luz. Cada uno de aquellos rayos de luz era una oración que alguien había elevado por mí. Y cuando la cantidad de rayos siguió aumentando, estalló en la luz más resplandeciente. Fue entonces que Dios me envió de vuelta”.

declaracion13septiembre verso13septiembre