10 DE OCTUBRE · HABLANDO INSPIRADOS POR DIOS

Durante la Edad Media en toda la península española, pero principalmente en Castilla, se celebraban en la época de verano las ferias de ganado. La mayoría de ellas ocurría en el mes de agosto, en especial el día 15. Durante el mes, los feriantes salían con sus productos o con su ganado a comprar y vender mercancía de pueblo en pueblo. Al fin del mes volvían a casa. Así se originó la expresión «hacer su agosto». La tradición continúa en la actualidad con la celebración de ferias y corridas de toros en media España.

Otra interpretación que se le ha dado a la expresión, por cierto, muy emparentada, gira en torno a la recolección y a la vendimia, es decir, a la época en que los campesinos cosechan los frutos económicos de su ardua labor al recoger y vender lo que su tierra les ha producido. Con el paso del tiempo, el sentido de la expresión se fue ampliando hasta emplearse para indicar que fácilmente se ha hecho mucho dinero. Por ejemplo, en muchas regiones de habla hispana se dice: «Con estas últimas lluvias, los vendedores de paraguas han hecho su agosto.»

Sin duda, tarde o temprano, pero preferiblemente con cierta regularidad, todos queremos «hacer nuestro agosto», lo importante es hacer sin dañar a los demás, alcanzarlo de manera honesta y confiando que nuestra provisión y ayuda viene de Dios. Pon tu fe y confianza en Jesús, en la obra que Él hizo en la Cruz, declara con tu boca lo correcto y verás “tu agosto”, o promesa cumplida.

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