3 DE JULIO · RENACIDOS POR LA PALABRA

Dale Evans llegó a ser una las personas más admiradas y respetadas de Hollywood en su tiempo. Ella y su marido, un actor famoso también, Roy Rogers, el cowboy, fueron conocidos por su fe en Cristo. Contrajeron matrimonio en el año de 1947.

-La noche que nos casamos- dijo Dale, -Dios me habló al corazón, yo me asusté mucho, como si hubiera estado en la cumbre de una columna y no hubiera habido nadie más en el mundo excepto Dios. Caí de rodillas y le pedí que me diera valor para ser una buena esposa, una esposa cristiana para ese cowboy y sus hijos sin madre. Más tarde mi hijo me invitó al iglesia Cristiana en Holywood, y acepté. Al terminar la reunión, Tom (uno de mis hijos) me habló y me pidió que me entregara a Cristo. Yo protesté: Pero ¡si ya soy cristiana! ¡Le acepté cuando tenía diez años! Él me contesto: “No le conoces mamá”. Si realmente conocieras a Jesucristo, no tendrías necesidad de todos los libros que lees sobre paz mental, filosofía y religiones diferentes. Tu búsqueda habría terminado, porque serias feliz”.

Fui a casa aquella noche y me enfrenté conmigo misma, vi mis pecados pasados y me horroricé al mirarlos. No pude esperar al próximo domingo para poder ir a ver al pastor, así que fui a la sala y en oración y le pedí a Cristo que me perdonara por medio de Su sangre vertida en la Cruz del calvario. De una manera tradicional, sencilla y viva, le pedí que me limpiara, que creara dentro de mí un nuevo corazón y que me usara. Y agregué: Señor si haz de transformar mi vida, ¡hazlo ya! Pero úsame para ti. Y Dios me tomó la palabra.

(Por varios años Dale Evans ha sido ayudante del Dr. Billy Graham en sus campañas de evangelización ayudando a miles a conocer a Jesús).

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