18 DE ABRIL · ESCRIBIENDO LA VISIÓN

Después de veintiún años de ser cristiana viví una experiencia que se convirtió en mi quebrantamiento: fue la derrota electoral al Senado de mi Nación en 1994. Una vivencia dolorosa, pero que me condujo a entender literalmente lo que dice la Biblia acerca de “… ¡si el grano de trigo no cae en tierra y muere, se queda solo. Pero si muere, produce mucho fruto!”. Aparentemente venía llevando una vida exitosa: esposa del pastor de una de las iglesias más grandes de Colombia, un hogar hermoso, con hijas maravillosas, senadora de la República y sin problemas financieros, etc.

Más no había pasado por el quebrantamiento. Me dispuse a volver al Congreso y en las encuestas electorales de 1994 aparecía como segura ganadora con toda la potencialidad para ocupar los primeros lugares; no obstante, para sorpresa de todos y mi decepción personal, perdí faltándome sólo cien votos para conservar la curul. Creo que fue esa la primera vez en la vida que me sentí frustrada, derrotada.

Me arrepentí, reconocí que había estado viviendo en el plano natural y no en el espiritual, que sin Dios era nada, que no tenía fuerzas sin Él. Fue en ese tiempo que viajamos a Israel y escuché la voz de Dios diciéndome: “¡Hija, te he traído a esta tierra santa porque desde ahora escucharás Mi voz. Todo lo que has vivido hasta hoy ha sido simple preparación. De aquí en adelante comienza tu ministerio!”; es decir cambió mi ADN”.

Pastora Claudia de Castellanos

declaracion18abril verso18abril