14 DE JUNIO · REDIMIDOS POR SU AMOR

Por muchos años oró la madre de Tomás Cárter pidiendo que Dios salvara el alma de su hijo e hiciera de él un predicador del Evangelio. El hijo era un delincuente y había caído preso por sus crímenes. Estando él en la cárcel aquella madre seguía intercediendo por su hijo, creyendo firmemente en que Dios contestaría su oración. Un día le llegó un telegrama desde el presidio, en el que le informaban que su hijo había muerto, ella quedó aturdida con la noticia pues no lo podía creer, fue a su habitación y oró diciendo: “Señor he creído en Tus promesas, he creído en Tu Palabra. He creído que vería a mi hijo Tomás vivo y predicando el evangelio, y recibo este telegrama diciendo que él esté muerto. Señor, ¡Quién tendrá la razón, el telegrama o Tu Palabra!”

Entonces, se levantó y mandó el siguiente telegrama a la cárcel: “Debe haber un error. Mi hijo no está muerto”.

Efectivamente hubo un error, pues Tomás Cárter estaba vivo. Al poco tiempo, este hombre conoció a Dios y tuvo una conversión impactante; cuando salió de la cárcel empezó a ganar almas para Cristo y llegó a ser un poderoso evangelista. ¡Dios transforma!

declaracion14junio verso14junio